viernes, 11 de abril de 2014

Había dado en el clavo
pero yo no era de los que se sacanban
fácilmente
tienes que dejarte las uñas,
las piel,
el corazón
y pedir susurrando ayuda.
Soy de las que duele
y sangra,
sangra pero mata
y no muere
porque soy infinita como esa canción
que sólo sabes bailar
si lo haces conmigo
o con recuerdos
en los que sólo aparezco yo
susurrándote al oído que no me olvides
y qué iluso, ni aunque quieras
podrás hacerlo
porque soy peor que aquella cicatriz
si, la que tienes en donde yo sé
por quien también yo sé
y no soy yo.

jueves, 10 de abril de 2014

Y ellos, tan cobardes
que no tenían la fuerza suficiente
para salir ilesos de sus pupilas.
Y es que durante un tiempo
fui como todos ellos,
una estúpida enamorada
de su desorden
y de todo lo que me recordase
al sonido de su voz.
Mientras que todos querían
entrar en lo más profundo
de sus miradas, del color de la esperanza
yo quería salir de esta,
mantenerme a flote
en las lágrimas que derrama
cuando no se acuerda
de como sonreír
como lo hacía antes
o de que se sentía
cuando se estaba enamorado.

domingo, 6 de abril de 2014

Escribir puede llegar a doler
casi tanto como quererle de nuevo
o querer que vuelvan
todas las mariposas
que se murieron dentro de mi
cuando escuché el portazo,
cuando las despedidas llegan
pero demasiado tarde
y es como si nada hubiese ocurrido.
Sólo quedan miles de recuerdos,
dentro de mi
a los que cada martes
les dan por volver a doler
y por hacer que reviva
el momento de aquella explosión
en la que sólo había ruido
y estaba él,
por todas partes y por todos
mis rincones.
Después todo fue silencio,
como el mar cuando está tranquilo
o como el café cuando se queda frío
porque a nadie le da la gana de venir
desde que todo está tan muerto
como las flores de la pasada
primavera
o como mi sonrisa.

domingo, 23 de marzo de 2014

Puedo seguir perdida
todo el tiempo que quiera
tratando de encontrarme escribiendo
pero nunca me encuentro tanto
como cuando me pierdo entre líneas,
entre sus líneas.
Entre las líneas de sus manos
o los rizos de su pelo
y me quedo clavada en sus clavículas
que recuerdan al sonido del mal
y a ese vértigo que me entraba de pequeña
al columpiarme
y jugar a tocar el sol.
Porque la luna ya no brilla tanto,
como antes
desde que es tan suicida como el amor
o como el poeta que le escribe
intentando que le salve un poco
a la vez que le destruye
y apaga la noche
y me apaga a mi misma
porque sigo aquí, donde siempre
clavada en sus clavículas
por si le da
y vuelve.

martes, 11 de marzo de 2014

A veces pienso,
y me gustaría recordar
todo lo que pasó
en aquellos momentos.
Me gustaría ser fuerte
por todos los que lo habéis sido
y tenéis vuestro trocito
de cielo ganado.
Me gustaría ser justicia
y quitarles a ellos
todo,
que es lo que os quitaron
a vosotros
de estación a estación.
Me gustaría ser
todos y cada uno
de los recuerdos bonitos
que hay
antes de decir adiós
porque aunque algunos
no se digan nunca
siempre queda
la última vez de algo
y más de vosotros
que seguís en tantos
corazones fuertes
porque es imposible olvidaros,
otro once de marzo.

jueves, 6 de marzo de 2014

Le he visto las ganas de volver
perdidas por las vías de un tren.
Le he visto las ganas de morir
por todas las venas de su cuerpo.
Le he visto bajar la mirada
cuando alguien le decía que le quería.
Le he visto gritar sin miedos
que ya era capaz de vivir sin ellos
pero que se acojonaba
cuando alguien le susurraba
ven.
Le he visto rimar desesperación
y llanto
bajo la lluvia de verano
porque no sabía volver
o encontrarse,
o encontrar
los besos que había perdido
y no recordaba
porque no se los había dado a ella.

sábado, 1 de marzo de 2014

Venga, ven
que vuelves a llegar tarde,
otra vez
y hoy no quiero
que seamos nosotros.
No quiero que me digas que sonría
porque ya no lo hago como antes
tampoco quiero que me lleves a donde siempre,
a seguir rimando tanto desorden
y querer fumarme tus labios
y es que mira si eres raro
que ya nada es como antes
siendo todo igual
en verdad, más triste;
la luna ya no brilla
como sus ojos
que sólo gritan socorro
porque ya no me encuentro
y porque no quiero perderte
sólo quiero que me deshagas
como haces con todas las camas
en las que no he dormido yo.
Y que hija de puta la vida
que no me deja estar sin ti.