jueves, 9 de julio de 2015

¿Y si volvemos a empezar?

Cigarros y café.
Poesía y desamor.
 Insomnio y ojeras. 
Y como ver el futuro muy negro sin ti.


Me siento como un funambulista
con miedo a la caída
y con vértigo al ver sus pasos
por la cuerda floja.
Como un buceador
que no aguanta más de veinte segundos
bajo el agua
y no teme a la sensación
de estar ahogándose,
de ver cómo poco a poco
sus pulmones van vaciándose.
Como un suicida paseando por la cornisa
tanteando en el salto
antes de pegarlo
y arrancándose el corazón
para que no se lo rompan de nuevo.

Me siento dama de hierro
sin ser capaz de atravesarle el pecho.

Su dolor me duele más que el mío.

Voy sin rumbo
mar adentro
sin ser capaz de naufragar en su pelo,
mientras que me quería triste
y yo no quería ser feliz
y no encontraba un motivo para mi tristeza
más justificado que ese.

He tachado su nombre
para tachar el recuerdo
para tacharme mil veces de llamarme
con un adjetivo calificativo que no me califica.
He tachado su nombre,
y escrito otro encima
para salir del paso que siempre me corta el camino
continuando con una vida
llena de errores.


....................................................

Me gustaría  que alguien que haya leído todas las entradas que he publicado me respondiera un par de preguntas, si alguien estaría dispuesto que por favor me escriba a polcotata@gmail.com
Gracias infinitas a todos los que me leéis, os debo una vida entera.

miércoles, 8 de julio de 2015

La desesperanza que supone seguir esperando.

Cómo no conocí a vuestro padre.




Él no va a venir,
pero le espero.
Él no va a venir pero le espero.
Y le sigo esperando.
Él no va a venir.
Él no va a venir.
Él no va a venir.
Y no sé por qué pero sigo esperando.
Que vengas
le digo a mi reflejo.
Me digo a mi misma que quiero que vengas.
Y no vienes,
entonces te odio como si no hubieras estado nunca.
Me enfado conmigo misma porque no vienes
y me creo insuficiente.
Justifico todo el daño que he hecho con el que me han hecho
y me doy cuenta de que estoy sola.
Mientras
sigues sin venir.
Me corto el pelo al ras del suelo
y quiero llegar tan alto, hasta llegar al cielo
para después caerme de él.
Él no va a venir.
Asimilo que él no va a venir y sigo esperando.
Me desespero pero sigo esperando.
Veo mariposas volar, flores marchitarse, al mundo cambiar de estación y a personas encontrar el amor.
Y me desespera más seguir esperándote.
Se caen las hojas de los árboles, yo ya no sigo pasando las hojas de cualquier libro.
Los soplos de aire fresco son fríos.
Padezco de insomnio provocado por todos los 'él no va a venir' que escucho en mi cabeza.
Y sigo esperando.
Me canso de esperar pero sigo esperando. 
Él no va a venir.
Entonces viene alguien que no eres tú y le echo de mi vida.
Sigo esperando.


Y de repente lo olvido, no recuerdo quién eres ni por qué no vas a venir.
Me duermo intranquila con la certeza de que estaba esperando algo que no va a venir. 

lunes, 6 de julio de 2015

No more I love you.

Tengo una taza de café
más vacía que llena
pero esta vez no espero que vengas,
sólo quiero que el tiempo
se consuma más lento
y que los cigarros
duren más que los besos.
Pero que voy a decir yo,
que he perdido la vida
y ganado a la muerte
en las letras
de un nombre que no me gusta
y que escribo sin pensar
cada vez que cierro los ojos;
que voy a decir yo,
si no me sale la voz del cuerpo
desde que olvidé tuya,
tengo las pupilas rotas
desde que no te veo mirando como no me miras.
Que sí, que es cierto,
que me llegan muchas cartas
y yo sigo esperando la tuya
y me siento masoquista avanzando hacia ti
viéndote en forma de piedra
y de abismo.
Ya sólo dueles las noches en las que el sol me da en las heridas.
Quizá lo que pasa
es que me sigue dando miedo
la sensación de vacío
que siempre hemos sentido
en el pecho,
y he querido que te quedaras
para siempre
a vivir dentro de mi infierno
y que le den a los ángeles que se caen del cielo,
que nosotros una vez nos metimos la hostia
y hemos vivido para contarnos las heridas
y abrirnos las cicatrices
una
y otra
y otra vez,
que las penas compartidas
son menos penas,
pero que compartir el dolor
lo hace imborrable
y nosotros no queremos olvidarnos nunca.



Tengo un millón de mariposas (QUE YA NO) vuelan a tu alrededor.

viernes, 3 de julio de 2015

Touché.

Te dedico todos mis insomnios si no te vas cuando despierte.

Ahora duerme conmigo.

"...sólo amaba dos cosas.
La primera era su largo cabello negro.
La segunda era lo fácil que era cortarlo... y no sentir nada."
-500 days of Summer.


Yo no me enamoré de ti.

O sí.
No lo sé.
Lo he olvidado.


Encuentro espacios en blanco pidiéndome un hueco que no tengo
está todo lleno de desorden
el tiempo lo he perdido
y no hay paredes vacías para seguir escribiendo tu nombre en el manicomio;
últimamente estoy preciosa joder, como si por fin me hubieras sacado del psiquiátrico
pero nunca llegaste
y yo siempre he creído que eras tú, pero nunca he creído en ti.
Tú tienes acento del norte,
yo tilde del sur
y esa es la única diferencia que he encontrado para convencerme de que tu miocardio no cabe dentro de mi caja torácica,
somos incompatibles 
pero vamos a llenarlo todo de sangre que eso es el amor. 


No me llenes la vida de poemas,
por favor.
Poséeme,
hazme poesía.

martes, 30 de junio de 2015

Sal (,) para que crezcan nuevas heridas.

                                                                     'El suicidio es el último verso de un poeta.'



Tengo toda mi historia
metida dentro de una lágrima
que nace en mis ojos
y no se atreve a descender por mi mejilla izquierda
en la que ya sólo hay
besos borrados por el roce
de los labios de unos desconocidos.
Tengo en la boca,
dentro de la sonrisa
una carcajada que no se atreve
a romper,
por si el sonido chirriantemente feo
vuelve a quebrarme
y hoy tan sólo es
la página ciento setenta y nueve
de un libro que este año,
ni ninguno pasado
he tenido cojones de escribir,
ni tengo cojones
para dejar de echarme sal en las heridas
porque sarna con gusto no pica,
obviamente escuece
como ver la forma que tiene este summertime sadness
de marchitar todas mis flores internas.

Entonces nadie comprende por qué le llamo Arte al arte
y defiendo causas perdidas
que me hacen perderme más.
Y entonces me convierto en un sinsentido que no busca nada
y al que nadie busca.
Y de repente todos los pájaros que tenía en mano
vuelan de mi cabeza
para provocar que no vea nada
y meta la pata hasta el fondo,
tanto
que ya no puedo salir de él.

viernes, 26 de junio de 2015

El pasado sigue siendo presente, y mañana será futuro.

                                                                                                  A todos mis errores:


Suena una canción de Extremoduro, y de repente quiero que nunca hayáis existido.


Mis ojeras,
demonios,
y sueños rotos
están gritando que lo olvide todo y me sumerja en un profundo sueño que no tenga retorno.
Entonces veo la muerte con unos ojos que no son los míos
y me pido que no salte,
pero hago caso omiso
y hago equilibrios de la misma forma que los desequilibrados; con los ojos cerrados.
De torres más altas me he tirado
y al cerrar los ojos he tenido la sensación de estar besándoos 
pero sólo he caído en el olvido
y no sé como salir de tantas cajas torácicas de música extridente
que tienen cortada toda la comunicación con el órgano principal.
Nunca he tocado un corazón sin desintegrarme
y ahora tengo prohibido el paso.

Si os sigo esperando me convenceré de no haber existido nunca
y me enamoraré del desamor
porque tengo el amor caducado desde hace años,
o desde ayer
y ya no creo en nadie pero creo destrucción.

He perdido el sueño durante muchas noches
por estas causas perdidas
que me recuerdan a una canción de The Beatles
sonando en un vinilo rayado, lleno de polvo
que provoca un dolor insonoro en una cabeza cuerda -que no es la mía-
y un estruendo tan fuerte en la locura
que produce un apagón en esta cuidad de mierda.

Ojalá hubiera más dementes que no me entendieran y que vieran inteligencia en estas líneas.
Ojalá ellos no existieran, ni la música, ni el silencio, ni los besos con lengua. Y nunca las noches se convirtieran en el país del miedo al que siempre vuelvo.

Cuando todo es más que un mal recuerdo
y es una carga que hace más pesados todos mi complejos.
Ya no me veo reflejada ni en los espejos opacos,
cierro los ojos queriendo despertar
y la gente gritando en nuevos accidentes me ayuda a dormir.
Nunca he sido una santa
pero la vida es muy puta. 

viernes, 19 de junio de 2015

La escala cromática de grises se ha desgastado.

Me he metido en camisa de once varas
y me quedaba pequeña
porque allí tampoco me he encontrado contigo.



Imagínate por varios segundos
que el vacío de mi estómago
se convierte en algo bello
como la muerte de mariposas
al ser devoradas por abejas asesinas.
Imagínate por varios minutos
que al fin soy capaz de imaginar,
y de conjugar todos mis futuros sin ti.

Yo dejaré que los monstruos me maten
por ti,
que eres todos los susurros que estoy callando.
Y la larva que tengo en el corazón
me lo ha devorado de un bocado,
y este dolor de dientes
sólo me lleva a las locuras de adolescente
que haré contigo
y a la necesidad insaciante de morderte
por todas mis partes.

Soy más lista que el hambre,
y mosca para estar en la mierda,
y cactus para hacerte daño cuando estás en mis brazos,
y musa para hacer del caos un arte,
y el naufragio en el que siempre te ahogas
y nunca te salva la vida.
Soy todo lo que no has querido jamás que sea.
Y tuya tuya tuya
mía mía mía
y de ellos,
patrimonio de tu propia humanidad,
las ruinas de las que estás formado
y salto,
caída,
y porrazo
desde el edificio más bonito del mundo,
digamos que está a la altura de tu sonrisa
y tengo demasiado vértigo.

                                                                                        Esto no es rosa, ni gris, ni negro
                                                                                        pero muy pronto,
                                                                                       ojalá
                                                                       por todas las flores que llevan años muertas
                                                                                      en el desorden de mi habitación.