lunes, 4 de abril de 2016

Quién se va vuelve a irse.

Desvias la mirada
porque no quieres ver como alguien causa un terremoto bajo tus pies.
Y apartas la mirada
porque odias ver como alguien
se hunde en en el suelo sin quererlo,
mientras tú no haces nada.

Ignoras a toda esa gente ignorando lo que pasa.

Y te vas.

Para no volver. Ignorando a quién se queda acompañado de toda la soledad del mundo.




Las promesas que dejaste en el aire han salido volando
y te quedas perplejo sin tener la certeza de si abril las ha calado.

Los miles de ojos y los millones de gotas de lluvia han mojado el acuerdo tácito que decía que te ibas a que quedar; a pesar de los aviones que se estrellan en tierra mojada.

Continúas con tu mediocre vida sin que ronde en tu cabeza la pregunta de qué hubiera pasado ahora. La cabeza de alguien se marea con tanta ida y venida, con tanto pasar de hoja.
Y paras en seco para comenzar a llover pero el cielo ya no llora contigo.

Descarrilan trenes, se hunde barcos, acaban canciones y nadie escribe un poema con el que puedas sentirte indentificado. Las sirenas de todas la ambulancias de la ciudad te recuerdan a la voz de alguien que alguna vez dijo quererte.
Todos los corazones rotos empiezan a parecerse en algo al tuyo.

Empiezan a sonar campanas a media noche y te das cuenta de todo lo que has perdido.

viernes, 25 de marzo de 2016

Cineraria marítima.

Destrozo libros, corazones y todo lo que rocen mis destrozadas manos 
que toqué antes que a nadie.


A quién más he querido
no vuelve
y todos aquellos por los que no sentí nada
siguen sobreviviendo a un vaivén entre mi vida y las suyas.
No quiero que vuelvas
y por eso no digo que no
porque hay palabras que ya se han llevado mi voz
y por eso me convierto en mentirosa diciendo la verdad y en una niña demasiado pequeña para saber amar.

Nunca he sido lo que querías.

La primavera deshoja mis libros favoritos
y hace que viva con la cicatriz con la que mueren los alérgicos.

He perdido la inspiración desde que te has ido
y ya nadie viene.
Las aves migratorias han perdido el vuelo de vuelta a casa
y yo ya no sé en quién edificar la mía. 

La confianza no da mucho más asco que todas las personas en las que he confiado,
abril es sólo un mes maldito para cantautores de mierda.
Y a la primavera le pueden dar muy fuerte, que las flores fallecen porque a veces lo bonito se encuentra en ver morir.

Tras todas las amenazas de tormeta ha llegado un huracán que se ha llevado todas las palabras que han sonado demasiado mal para que las diga una boca tan bonita como la mía y que las repita un acento tan feo como el suyo.

La soledad hace herida cuando ves felicidad reflejada en las pupilas de quién te dejó solo. La herida hace daño cuando ni tú solo puedes curártela.
No dejas de sangrar si no suturas todas tus heridas con la misma indiferencia que reflejan tus pupilas rotas.
Esta mancha de sangre ha comenzado a ser la macha que pisan los niños en los parques. El bombear de este roto corazón se asemeja al sonido de un disparo, y mi respiración entrecortada es como el humo de un incendio. Mis manos trémulas no cesan a la vez que la llama de una vela me consume y lo deja todo en silencio.

La gente reía y hablaba alegremente del futuro y yo sólo podía pensar en trenes que me llevaban muy lejos de casa.

lunes, 29 de febrero de 2016

Bis.

Dónde está nuestro error sin solución
fuiste tú el culpable, no
lo fui yo.


Ya nada se marchita como antes,
esto de que haga frío a destiempo
me congela las arterias,
el corazón
y me vuelve tan fría
que no paro de tiritar ausencias.

Pierdo el azul a causa de la tristeza,
aunque no cesa de iluminar al cielo en cada despertar
y el gris ya no asoma el salto que pego desde mi ventana por las mañanas.
Las flores las sigo viendo tan vivas, siendo tan rosas y las espinas hospedan mis frágiles yemas llenas del dolor
de otros.
La culpa sigue siendo mía
y en mi caja torácica todavía alberga la esperanza
de que se la lleven entera,
sin que quede rastro.

No todo lo rojo es sangre
aunque lo parezca, lo sea
y padezca una enfermedad indiagnosticada
que cualquiera que se denomine como especialista calificaría de mortal.
Yo,
que nací con la marca con la que mueren los alérgicos.

Nuestro error sin solución fui yo,
dónde estás
ahora que estoy empezando a contar todas las mentiras.

sábado, 20 de febrero de 2016

Lo de nunca.

Pues claro que me pesa
y claro que es un mal momento para escribirlo todo
y claro que está todo muy oscuro.
Pero que te voy a decir que no me haya atormentado un millón de veces.


Este día no entra dentro de mi calendario y esas voces no tenía por qué haberlas escuchado y este frío no me siente pero yo lo padezco como una incurable enfermedad demasiado fuerte.
Me da igual todo lo que me digáis hasta que me hagáis daño, que sólo será la actitud de pasar cuando no.

Esas caras de idiotas
enamorados
no me representa
pero ojalá sintiera algo de amor
o sintiera vuestros abrazos como una muestra cálida y no como un millón de abejas clavánse en mi hígado. Ojalá no sintiera miedo cuando mi pies no tocan el suelo, sino libertad.

Este fin de fiestas sólo son las ganas de que algo vuelva a llegar, y llegará pero sin la intensidad con la que lo vivimos. Y llegará pero será una auténtica mierda.
A veces quiero creer que la falta de ganas es el pronóstico perfecto que indica que todo irá mal.

Ya me da igual que me hablen de aeropuertos, lavadoras, trenes o domingos porque todo es un puto huracán.

Las horas perdidas de sueño no se recuperan sólo pierdes más
vida. Si lo mejor de esta es no me sirve de nada ¿entonces qué hago? ¿gano algo o lo pierdo todo?
Que más me da perder ya si después no existe una recompensa que haga que valga la pena, que la alegría no lo vale.

Tras desconocerlo otra vez todo de K, sé que no existe K y que es un puto fantasma que me atormenta como la culpa de haberlo perdido, como la culpa de no haber encontrado algo mejor.

lunes, 8 de febrero de 2016

I.

Es algo parecido a ser capitán de barco
y que todos tus buques se llamen Titanic.
Ray Loriga.


Ese día no me miró y yo estaba completamente segura de que no me quería. Esa vez mentí, sabía que la verdad sólo podría hacerme herida a mi aunque a otros le doliera incluso más, pero a veces quiero creer que es peor la marca imborrable en la piel que algún horrible sentimiento, aunque sólo me engañe a mi.
Pero los días pasaban y lo siguen haciendo a una velocidad de vértigo, como si fuera una carrera de caracoles para ver quién llega antes pero lo que realmente importa es quién se queda el último, quién lo pierde todo y al que nadie le dice ven. Pero los días pasaban y me recordaban a una playa desierta con la marea alta y todas las olas rompiendo al llegar a tierra firme, como si fuera imposible llegar a encontrar la calma. Pero los días pasaban y sólo quería dormir sin que llegase el mañana.

A veces quiero creer que la inercia con la que lo hago todo tendrá sentido algún día, aunque así no sea.

Y aún estando completamente segura de que no me quería no había nada que me hiciera frenar el en seco la caída aunque si te paran no caes y a veces tengo el vicio de vivir sin frenos aunque me pegue una hostia que me haga odiar más la realidad. A veces creo que el único sitio seguro es la jaula que te quita la libertad, aunque así no sea.

Ese día no me miró, y yo estaba completamente segura de que no me quería. Y empezaba a estar segura de que yo tampoco le quería a él.

viernes, 5 de febrero de 2016

ERROR 404 NOT FOUND.


todos perdemos. yo pierdo siempre. ahora sólo puedo pensar en huracanes mientras me hablan de matemáticas y de cosas que no me importan una puta mierda. se me facilita la imposibilidad de escuchar algo porque aquí no hay nadie y no hace falta que haya muchas luces encendidas para darse cuenta de que aquí no hay nadie. todavía sigo sin recordar su voz, me persigue lo que dijo y no recuerdo, las lagunas de mi memoria me hacen naufragar a la vez que comprendo que todavía queda mucho por olvidar. pienso en huracanes, en páginas en blanco y en no volver a verte. el resto ya no vuela y nosotros caminamos sin alas como queriendo decir que todavía es pronto para tocar el sol. que no te besen es una pena pero no es la mía, que no me besen es una pena pero ya no la siento.

errores enmarcados en la pared de tu propio infierno, todos los caminos te llevan a él. roma ha sido destruida. el amor existe. y no somos nosotros.

lunes, 18 de enero de 2016

Las imprudentes dos de la mañana.

Quién te tiene a ti pierde tesoros.

. 
Si no lo hice es porque me dolería más a mi que a ti, aunque llores, aunque quieras llenar con tus lágrimas este vacío mientras que yo no.

¿El placer satisface tanto cómo para que los remordimientos no existan dentro de mi mañana?
No creo eso que predica tu boca tras besarme, ni que no te gusten mis libros, ni que lo olvides todo cuando dices estar bien. Será mentira pero eso que dices no duele tanto como mi propio dolor, como las heridas que hiciste sin saberlo, como la marca que todavía sigue palpitando sin conciencia, la que nunca tuvimos.

Se lo dije a otros pero ahora no lo sabrás tú: todo lo que vivo es para poder escribirlo después. Y es lo que eres, letras en una página en blanco, tachones, y los disparos que reproduce mi ordenador.

Ahora soy yo la que se arrepiente de no haberte hecho daño. 
La que entiende que un silencio se puede leer y la que te olvidará cuando venga otro distinto a ti.

No seremos dos amantes en Barcelona porque jamás podré amarte. Porque no habrá alguna vez. Ya no existirá la vez en la que duermas pensando en.
No intentaré interpretar tus mapas, ni entenderte, ni saber qué es lo que quieres de esa forma que sólo has utilizado tú.

Me da miedo que me sigan porque yo tampoco sé a donde voy, porque que todos los caminos llevan al amor es otra mentira.

No te miré a los ojos. No te miré de frente. Y está más claro que este cielo que así es imposible que recuerde si no vienes a contármelo tú.

Si yo lloré fue porque pensé que alguien diferente aparecía, no quiero llenarte con lágrimas, sólo vaciarme. No pensé en ti.


Y la prisa es lo que hace que siempre llegue tarde y que nadie me espere.