sábado, 1 de diciembre de 2018

Viaje urgente al hospital.

Se me han subido los abandonos a la cabeza. 


"it's a posion that I carry inside my blood 

that is going to kill me without you having even loved me."


Mis palabras no fueron una negación de amor fugaz y repentino
tu rechazo duró apenas segundos
y encuentro en las palabras del resto 
el fragmento que separaba las ganas de unir tu cuerpo con el mío.

Parada en seco
parada cardíaca
fallo respiratorio
fallo multiorgánico
personas convulsionando en el frío suelo de una noche infernal de invierno
y el choque de dos trenes que no van a parar a ningún sitio
mientras se baja la mirada
cierran líneas de metro
y callamos todo lo que ha ocurrido.

Dónde estás
no encuentro respuesta.
Observo,
te veo pasar y bueno,
sé que este silencio solo se puede arreglar con tus labios sobre los míos.
Te vas
y no lo entiendo, 
vuelves
vuelves a irte. 
No sé que va a pasar mañana
ni qué día hace hoy
pero reconozco aquí dentro la falta de sustento propio 
que se resume en juntar el hambre con las de comernos
y ahora es cuando intento congelar en la nevera
la vida que habité contigo. 

domingo, 30 de septiembre de 2018

De segunda mano (siempre que sean las tuyas).

Muerto el perro
dime qué coño hago con la rabia.




Dónde quedarán las dudas, dime
a dónde va a llevarme la espera si no es al olvido
si no es a la calma impasiva,
a la falsa verdad delante de un espejo en el que no veo nuestro reflejo.

si no sé donde se guarda tanta tristeza
que rebosa y provoca al llanto exagerado y silencioso
incitando en mi la profunda personificación de la desidia
y acabo culpándome de no despertar en ti el insaciante deseo de las ganas,
por eso te regalo mis ojeras
para que te quedes a dormir en ellas.

Recaigo en la esotérica pena
y en la falta de sustento propio cuando no me alimento de tu boca,
dejo de ser una madre preocupada esperando paciente tu vuelta
cuando pienso que a la mañana siguiente esto será mejor
cuando creo que lo que viene será mejor
cuando empiezo a creer que no vas a volver
(a verme). 

Cómo silencio esta guerra, dime
aquí sólo me veo a mi luchar contra mi misma
si ya te he perdido y y no sé qué mas tengo que me aterre perder
y es entonces cuando recorres un campo de minas sabiendo donde está lo que explota
y es entonces cuando todo estalla
y no llueve, sólo cae tormenta
en el lugar en el que encuentro a otros sin parecerse a ti.
Y tras un tímido encuentro con todo lo que hemos sido
prefiero tu tacto punzante en mi a la más profunda nada,
que me pegues con todas tus fuerzas
(a ti)
que el daño sea un recoveco más en esta piel que cicatriza cada vez más lento.

Tendré que acostumbrarme a que la suma de dos cuerpos salga impar,
a quedarme con hambre de una cara que poco a poco va perdiendo el rostro,
pero dime qué pasa si ya no soy capaz de hacerme polvo con el resto

si duermo en unas sábanas frías que nunca han conocido tu calor
que entienden que no descanso si al subir las persianas rotas no encuentros las respuestas a lo que no me introdujo en el sueño placentero la noche anterior,
y saben que yo el amor sólo sé escribirlo con tu nombre.

Dónde permanece la indecisión, dime
si ahora que me introduces a la vida adulta te tienes que ir.

viernes, 8 de junio de 2018

Cinco pesadillas que dicen que superaré esto.

Jamás soportaría tu tristeza con una sonrisa.

Me advierten como si mi mirada huérfana
pidiera a gritos la búsqueda
de una madre que me abandonó al nacer:
después llorarás
pero ignoran
que antes también.

Mírame, empiezo a ser como el resto


pero ya no quieres verme


ni oyes ni sientes
dentro de tu oxidada coraza


y olvidas
mi ausencia.



   Negación.
No me has perdido
¿cómo te encuentras?
no sé por donde empezar a buscarnos.

   IRA.
Cuando las voces cesan
el silencio resquebraja 
las grietas de todo lo que aún no te atreves a romper
por miedo a que rompan.

   Negociación.
La suerte de un gato desahuciado
una noche sin luna llena
y protejo sus ojos que no me miran de la idea 
de observarme vulnerable ante otro tacto.

   Depresión.
Declaración de inocencia:
Ya no me hace feliz estar triste,
ni el gris,
ni tú.
Y no soy quien fui (contigo).

   Aceptación.
Todo es mentira.  

domingo, 25 de febrero de 2018

Disco rallado que sólo gira en mi cabeza.

Ojalá algún día no me importe lo que dices cuando callas. 


'Procuro olvidarte siguiendo la ruta de un pájaro herido'.

No me hables es lo que digo cada vez que pido que me hables.
No sé decir la verdad si no es a medias.                                       
Si no se aleja por completo de la realidad.                                
                                        no sé decir la verdad si no es mentira.

Ni siquiera sé si quiero saber cómo te va la vida.
            que a veces pierdo la memoria por placer.

Y pasé de escuchar canciones de Extremoduro a gritar tu nombre en los portales en los que no me diste un beso de despedida.
Me siento identificada con todas las canciones que todavía no has escuchado porque me recuerdan a las voces de mi cabeza que no sé cómo sacar para que escuches. Dime tú también la verdad, que no sé imaginármela. 

Ahora mismo sólo me queda la certeza de que todo vuelve, ya sea en forma de paloma mensajera que nada más verte se da a vuelta, o como un boomerang que te parte toda la cara
y me parten la cara
por no darla
por ti. 

Las cosas acaban como nunca tendrían que haber empezado. 

miércoles, 3 de enero de 2018

Aokigahara.


Antes de que muera yo
quiero jugar con mi vida hasta verle perdio' el valor.
C. Tangana.


He sido mala con el resto
pero jamás contigo. 




Quiero decir que
a veces me quedo sin palabras porque el vacío que siento, las devora.
No quiero reírme, no me hace gracia ver el suelo hundiéndose 
cada vez más a cada paso que doy.
Supongo que echarle la culpa encima a otro
hace que pese menos la ausencia.
Yo no puedo vivir mucho tiempo más conmigo misma.

Lo vivido es como un tren que pasa cada día por la estación abandonada
de un pueblo perdido en la motaña
y que un día,
tan de repente y sin despedirse,
se detiene.
Y olvido el recuerdo de que alguna vez hubo vida allí
O eso intento.

Las pesadillas no me permiten dormir,
el sueño no me permite dormir,
si no te dijera esto sólo serían un puñado más de mentiras que no quiero volver a contar,
entonces sería falso, no sería yo a pesar de no saber lo que soy. 

Y al final del túnel sólo veo una estantería llena de libros y todo lo que me prometí no ser,
no sé lo que quiero
pero que actúen como si me quisieran hace una herida más profunda que el odio
que siento hacia mi misma.



Déjame entrar
estoy huyendo.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Perdón, ha sido queriendo.

Monstruos me retorcerán en la noche más temida,
empiezo a probar mi medicina. 



No hablé de la muerte crónica 
porque me daba miedo encontrármela  por el pasillo a la hora de irme sola a la cama.
Sentí la falta que deja la ausencia sólo
en los huesos que alguna vez tuve rotos,
menos mal que el corazón es sólo un músculo que cada vez bombea más despacio
no sorpotaría la idea de que tras veinte años
el día de mi cumpleaños 
me dijeras que llevas los diecinueve que tengo vagabundeando ahí dentro.

Suena una canción cañera que se asemeja más a una bomba atómica en la otra punta del mundo
que a ti
pero pienso en la amistad y
Berlín resurge de sus cenizas para volver a desmoronarse. 

Empecé a creer que se habían existingido todas las cafeterías 
porque no íbamos juntos a beber café, 
no me imaginaba en otro sitio que no fuera de tu mano
en otra parte sin crear el caos.

A veces ignoro lo importante que es decir “lo siento”
pero es que lo siento todo tan dentro que se me vacía la garganta cada vez que intento pronunciar algo
y simultáneamente me salen mentiras
como si en lugar de ser persona fuera chimenea que expulsa humo negro a causa de mi continua indecisión.

Se me amontonan todos los errores debajo de la cama, al lado de las pesadillas en las que sólo soy capaz de conducir derecha hacia el desastre. Los pájaros cantan y se callan lo que no nos atrevemos a escuchar. 

jueves, 16 de febrero de 2017

La culpa.

Y al cerrar los ojos soñaba con luces de neón
y con volver a casa.




Tampoco me gusta demasiado aquel sitio nuevo, la gente es diferente pero empiezo a creer que no son mejor que el resto.

La jaula no tiene puerta y sin embargo sigue habiendo algo inexistente que no me deja salir, la soledad araña muy fuerte y sólo se escuchan las voces de un loco que habita en mi cabeza.
Escuchar el portazo fue lo que me hizo darme cuenta de que jamás hubo puerta, que la libertad consiste en eso, en decidir cuando irse.

Aquel sitio nuevo me recuerda a lo de siempre pero he olvidado sus caras y sus nombres y todo lo que odian que siempre les digan. Pero se fueron tan rápido como dura mi canción favorita.

Me he dado cuenta de que realmente si me gusta el estado de inestabilidad que provoca seguir sobreviviendo a este caos. El vértigo que supone desde el suelo recordar que una parte de ti se constituye únicamente por cicatrices, sangre y culpa. El roce no hace el cariño, sino la herida.

La semana que viene todo será igualmente diferente pero no sé qué están dando en las noticias de Korea ahora mismo, aunque siento profundamente que me sigo echando de menos.

Han pasado muchas personas y ninguna se ha percatado de mi presencia, ahora sé que aquel sitio nuevo era la trampa para apostarlo todo a una única carta que nunca estuvo sobre la mesa.